Rosas de un aullido
nos guardó el mal licor
exiliando el amor
ocultándolo esquivo
Se nos hizo nutrido
piélago en soledad
un eterno esperar
la nostalgia, corazón,
agraviando la razón
con la terca realidad
Si contengo la lluvia
sólo es por decoro
saco a flote el tesoro
de la lágrima muda
Por el frío que ayuda
a llorar con paciencia
a morder la conciencia
en los ojos abiertos
o cargar con mis muertos
e instruirles mi ausencia
Ya no creo en los panes
ni sus bocas de luto
ya no vivo el minuto
en el cáliz de sangre
ni hay cruz que me mande
y les pido perdón
porque es otro el sabor
porque sé que estoy solo,
es que amarla era todo
y ella nunca me amó
Creyendo en su canto
me olvidé respirar
me animé en avanzar
nunca quise ser santo
y en seguirla yo tanto
para andar en su beso
aguzando mis sesos
siempre en retenerla
me olvidaba de serla
se me resbaló en verso
Y no se terminar
el dolor no se acaba
la noche no estaba
nunca entre nosotros
“de otro será, de otro”
como yo la soñaba.
nos guardó el mal licor
exiliando el amor
ocultándolo esquivo
Se nos hizo nutrido
piélago en soledad
un eterno esperar
la nostalgia, corazón,
agraviando la razón
con la terca realidad
Si contengo la lluvia
sólo es por decoro
saco a flote el tesoro
de la lágrima muda
Por el frío que ayuda
a llorar con paciencia
a morder la conciencia
en los ojos abiertos
o cargar con mis muertos
e instruirles mi ausencia
Ya no creo en los panes
ni sus bocas de luto
ya no vivo el minuto
en el cáliz de sangre
ni hay cruz que me mande
y les pido perdón
porque es otro el sabor
porque sé que estoy solo,
es que amarla era todo
y ella nunca me amó
Creyendo en su canto
me olvidé respirar
me animé en avanzar
nunca quise ser santo
y en seguirla yo tanto
para andar en su beso
aguzando mis sesos
siempre en retenerla
me olvidaba de serla
se me resbaló en verso
Y no se terminar
el dolor no se acaba
la noche no estaba
nunca entre nosotros
“de otro será, de otro”
como yo la soñaba.

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